Memorias del Born, el primer mercado cubierto de la ciudad

15 junio, 2017 | Barceloneses, Insólito | Publica un comentario

El antiguo mercado del Born se asocia hoy al yacimiento de los restos de la Barcelona de 1714, a la cultura y la recuperación de la memoria, pero el mercado tiene detrás de él una historia muy larga, estrechamente ligada al abastecimiento de la ciudad, porque el sitio donde hoy se encuentra El Born Centro de Cultura y Memoria fue durante siglos un punto de venta de comestibles. En la baja edad media ya había ahí un mercado.

En catalán anar a plaça es sinónimo de ir al mercado, y eso viene de cuando los mercados se instalaban a cielo abierto en las plazas, que eran el lugar donde había un poco más de espacio para poner los puestos. A lo largo de la historia, el Born fue un mercado a cielo abierto en una plaza, un mercado minorista cubierto y un mercado al por mayor, hasta que a principios de la década de 1970 se abrió Mercabarna, en la Zona Franca. Después llegaron las reivindicaciones vecinales para evitar su derribo, y propuestas y proyectos de uso que no llegaron a materializarse, hasta que se decidió preservar y musealizar los restos, bien conservados, que había en el subsuelo de la Barcelona derribada después de 1714 por orden de las autoridades borbónicas para construir la ciudadela militar que vigiló la ciudad durante más de un siglo.

Las conmemoraciones del tricentenario de 1714 hicieron que se priorizaran la difusión y divulgación del yacimiento arqueológico, y quedó pendiente la recuperación de la historia del mercado. Ahora la exposición “Born. Memorias de un mercado” pone de manifiesto la importancia que ha tenido este lugar para el abastecimiento de los barrios de su entorno y del conjunto de la ciudad.

Los textos que hay en la exposición explican: “Desde la baja edad media el Born fue el centro neurálgico del barrio más denso y activo de la ciudad. A pesar de las demoliciones para construir la Ciutadella, los cambios urbanos y las reformas liberales del sistema de mercados, el mercado se mantuvo hasta el 1876.” Porque, a pesar de las demoliciones para la construcción de la ciudadela, la zona donde se celebraba el mercado quedó abierta a una gran explanada y, a pesar de los cambios sociales y la pujanza de otros espacios como La Rambla, donde fue creciendo la Boqueria, el Born se mantuvo.

Así pues, no es casualidad que fuera en este lugar donde se levantó el primer mercado cubierto de Barcelona, al estilo de los que se construían en aquella época en las grandes ciudades europeas. De hecho, el arquitecto Josep Fontserè i Mestre, a la hora de proyectar el Born se fijó en el gran mercado de Les Halles de París, aunque lo proyectó diez veces más pequeño. El arquitecto trabajó con el ingeniero industrial de La Maquinista Terrestre y Marítima Josep Maria Cornet i Mas.

En realidad, la construcción del mercado fue una propuesta que el mismo Fontserè incluyó en el proyecto que presentó y gracias al cual ganó el concurso internacional convocado en el año 1871 para llenar el vacío que dejaba la ciudadela militar que Barcelona acababa de recuperar para usos ciudadanos.

El Born fue, así, el primer mercado cubierto de Barcelona, y pronto vino el segundo. El de Sant Antoni. Fueron los dos primeros mercados construidos con una estructura metálica. Este nuevo Born cubierto nació como mercado minorista, con sitios bien diferenciados según el tipo de mercancía y unas condiciones higiénicas y unas comodidades que seguían los patrones europeos. Los puestos de frutas y verduras ocupaban la nave central, mientras que los puestos de carne, volatería, pesca salada y pescado fresco estaban situados en los cuerpos laterales.

La construcción de nuevos mercados, como los de Sant Josep —también conocido como la Boqueria— o el de Santa Caterina, en espacios que habían sido ocupados por conventos derribados, hicieron que pronto se constatase que el Born se había sobredimensionado y que su rendimiento económico no era el esperado.

Desde finales del siglo XIX el comercio al por mayor de comestibles estaba repartido entre los distintos mercados, y eso provocaba graves problemas, sobre todo en la Boqueria, hasta que finalmente, viendo que el mercado minorista no acababa de ponerse en marcha en el Born, se decidió trasladar a todos los mayoristas de frutas y verduras. Fue una ubicación provisional que se mantuvo durante 50 años, entre el 1921 y el 1971. De estos años quedan imágenes icónicas de porteadores transportando grandes pilas de cajas de madera o montones de melones o sandías en forma de pirámide, algunas captadas por fotógrafos de la época y otras conservadas en la retina de las personas que habían trabajado ahí o que vivían en el barrio.

A lo largo de los 50 años de mercado mayorista, el Born vivió tiempos difíciles, como el estallido de la Guerra Civil Española, cuando fue colectivizado, o la posguerra, con la escasez, las restricciones y el racionamiento. El mercado mayorista se iba haciendo pequeño. De hecho, en la década de 1930 ya se empieza a hablar de trasladarlo. No fue, sin embargo, hasta el año 1962 que se convocó un concurso público para un nuevo mercado central. La opción ganadora fue la construcción de Mercabarna en la Zona Franca. En el año 1971 se trasladó ahí el mercado central de frutas y verduras y el Born se cerró.

Una vez vaciado de actividad comercial, la presión vecinal evitó su derribo, aunque no había ningún proyecto de uso determinado. Se realizaron varias propuestas, y el espacio se utilizó para actividades diversas, como algunas grandes exposiciones y fiestas populares, hasta que finalmente, después de que afloraran los restos de la Barcelona de principios del siglo XVIII, se decidió que la estructura metálica se convirtiera en un paraguas del yacimiento arqueológico. La exposición “Born. Memorias de un mercado”, que puede visitarse hasta el 26 de noviembre de 2017, recupera su historia y muestra cómo era la vida en ese microcosmos de asentadores, transportistas, compradores… que se había creado a lo largo de los años. Algunos de los protagonistas lo cuentan en primera persona en unos vídeos que se pueden ver en la exposición, donde también hay documentos, imágenes y objetos relacionados con el mercado.

Pies de foto: Actividad en el exterior del mercado del Born. Año 1963. Foto: Ignasi Marroyo. | Exposición “Born. Memorias de un mercado”. | Entornos del Born. Año 1964. Foto: Ignasi Marroyo. | Puestos en el interior del Born, en 1971. Foto Brangulí – AFB. | Venta de fruta en el entorno del Born, en 1961. Foto: Juan Antonio Sáenz Guerrero – AFB. | Acto reivindicativo en el Born, en 1977. Foto: Pérez de Rozas – AFB. | Punto de recogida de testimonios de comerciantes, trabajadores y vecinos en la exposición. Foto: JAF. | Carretillas y trabajadores en el exterior del Born, en 1963. Foto: Ignasi Marroyo.

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