Presentación

Quinta edición

Si queremos entender nuestro presente, si queremos avanzar hacia nuestro futuro, debemos conocer nuestro pasado. Y la novela histórica nos brinda una oportunidad inmejorable para descubrir a quienes lo protagonizaron —sean reales o de ficción.

El festival Barcelona Novela Histórica llega este año a su quinta edición con un nuevo comisario, Fèlix Riera, que, precisamente, pretende hacer hincapié en cómo la condición humana ha determinado el modo de proceder de los hombres y mujeres que nos han precedido, y cómo después algunos grandes escritores y escritoras nos han explicado esa realidad. Uno de quienes lo han hecho, y de forma magistral, ha sido Arturo Pérez-Reverte, ganador este año del Premio Internacional de Novel·la Històrica Barcino. El escritor pasa a engrosar una lista de la que ya forman parte Christian Jacq, Lindsay Davis, Santiago Posteguillo y Simon Scarrow.

La cita con el escritor chileno Jorge Edwards y la actriz Maria Molins será, sin duda, uno de los momentos culminantes de este festival literario. Así como lo será también el encuentro entre el cineasta Albert Serra y el guionista y novelista Javier Olivares, responsable de la serie de televisión El Ministerio del Tiempo, y las charlas que, durante toda la jornada del jueves, explicarán el fenómeno de la novela histórica latinoamericana.

Les animo a releer nuestro pasado a través de las páginas de Barcelona Novela Histórica.

Jaume Collboni

Teniente de alcaldía
de Empresa, Cultura e Innovación

 

El futuro, que estará construido de inteligencia artificial, de robótica o biotecnología, nos persigue para atrapar nuestro presente; y, si lo logra, podrá cambiar nuestro papel en la historia y también nuestra condición humana. Hoy en día, cuando está variando nuestra relación con el mundo, la novela histórica nos permite observar de dónde venimos, lo que hemos anhelado como sociedad, aquello por lo que hemos luchado y los aspectos de nuestra condición humana que pueden ser modificados. Así, la novela histórica, con su capacidad de recrear paisajes perdidos, permite adentrarnos en nuestra condición humana.

En la novela histórica, la condición humana es el motor más determinante para comprender cómo es nuestra relación con el mundo. A lo largo de los siglos no ha cambiado nuestra forma de ser, solo ha variado nuestra forma de estar, como nos permite constatar la novela histórica, que sitúa la condición humana en el tiempo. En la novela histórica, el narrador, que es el único capaz de captar la historia, debe adentrarse en la condición humana para poder construir sus personajes y dotarlos de verdad. Solo profundizando en la condición humana podremos entender nuestras acciones, nuestra forma de actuar, sea el afán de venganza, el ansia de libertad o bien la lucha por el poder. Solo explicando la inclinación por la belleza y el conocimiento del emperador Adriano podremos comprender el alcance de sus conquistas; solo conociendo el miedo a la revolución y el afán de virtud que Robespierre y Marat ayudaron a construir, podremos entender lo que hicieron…

Y es por todo lo expuesto por lo que Barcelona Novela Histórica tendrá como protagonistas las emociones y las acciones humanas, y lo hará a partir de tres ejes:

  • Crear la historia. El narrador explica la historia a partir de la condición humana, que es la que define las acciones humanas; es decir, la que dota de sentido a la historia y a sus protagonistas. Los principales creadores y protagonistas de la historia, en primer y último término, son los hombres y las mujeres.

  • Protagonizar la historia. ¿Cuál es el motor de la historia en la literatura latinoamericana, que tiene la necesidad de definir una visión del mundo para mostrar su relato político? La literatura latinoamericana construye una visión de la sociedad en la que la historia y las historias sirven para llenar los espacios vacíos que frecuentemente ignora la historia oficial. Son muchos los autores latinoamericanos que han escrito una novela que ha marcado nuestro conocimiento sobre su historia. Algunos ejemplos: Zama, de Antonio di Benedetto; Los últimos espectadores del acorazado Potemkin, de Ana Teresa Torres; La guerra del fin del mundo, de Mario Vargas Llosa; Hasta no verte Jesús mío, de Elena Poniatowska; Terra Nostra, de Carlos Fuentes, o El reino de este mundo, de Alejo Carpentier.

  • Mirarse en la historia. Sea desde los medios de comunicación o bien desde la industria del entretenimiento (series de televisión, videojuegos…), cada vez se está explicando más la historia a partir del carácter de sus personajes, complejos y contradictorios, con sus fortalezas y sus debilidades.

 

FÈLIX RIERA

Comisario de Barcelona Novela Histórica