Barcelona Cultura

El Teatro Grec

El espacio escénico al aire libre que hoy constituye el escenario central del Grec Festival de Barcelona fue inaugurado en 1929. Según se cuenta, fue una sugerencia del arquitecto paisajista Jean Claude Nicolas Forestier, responsable del ajardinamiento de buena parte de Montjuïc junto a Nicolau Maria Rubió i Tudurí. El teatro está situado en una antigua cantera que había en un extremo de la finca Pubill, adquirida por el Ayuntamiento de Barcelona en 1908.

Ramon Reventós i Ferrerons, el mismo arquitecto que construyó las torres venecianas de la plaza de Espanya, entre otros proyectos para la Exposición Internacional de 1929, se hizo cargo de la construcción del Teatre Grec. El espacio se inauguró durante el III Congreso Mundial del Teatro de aquel año con la lectura de unos poemas a cargo de la actriz Josefina Tapias. En septiembre, fue la bailarina Àurea de Sarrà quien subió al escenario con Deméter, un drama en mimo que, como el resto de sus creaciones coreográficas, se inspiraba en la antigüedad clásica.

Muy influenciada por la famosa bailarina Isadora Duncan, Àurea de Sarrà regresó en varias ocasiones al escenario del Teatre Grec, donde incluso organizó unos festivales clásicos en los cuales actuó una conocida bailarina del momento, Pauleta Pàmies.

En los años 30, pisó el escenario del Grec en un par de ocasiones la actriz Margarida Xirgu, pero el recinto tuvo una vida poco intensa, como mínimo hasta los años 50, cuando la actriz Mercedes de la Aldea convenció el alcalde barcelonés del momento para volver a dar vida al teatro. Unos años más tarde, se veía en el recinto de Montjuïc una Medea dirigida por Juan-Germán Schroeder con una Núria Espert de 19 años que deslumbró a los espectadores.

En 1956 Esteve Polls montaba en el Teatre Grec la primera obra en catalán: Juli Cèsar, pero la vida teatral en aquel escenario era, en general, poco interesante. Los Festivales de España, una operación mixta con el Estado, había ocupado en varias ocasiones el Teatre Grec, pero en general la programación durante los años siguientes se basaba en zarzuela, teatro del Siglo de Oro y producciones que funcionaban en Madrid pero que, en Barcelona, no conseguían atraer público suficiente. Los éxitos ocasionales obtenidos por grandes nombres de la escena no impidieron que el teatro quedara cerrado en 1969.

Maria Lluïsa Oliveda y Ramir Bascompte consiguieron reabrir el teatro y programarlo durante tres años, de 1973 a 1975. Pero el gran momento del escenario de Montjuïc llegaría en 1976, un año después de la muerte de Franco, cuando la Assemblea d’Actors i Directors, representantes de la nueva escena independiente catalana, programaron la primera edición del Grec Festival de Barcelona.

Música, teatro y danza llenan cada verano desde aquel año (con la única excepción de 1977, cuando el festival no se celebró) el Teatre Grec de Montjuic, que hoy es todo un símbolo de la vida cultural barcelonesa.

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