Barcelona Cultura
  • strict warning: Non-static method view::load() should not be called statically in /var/www/apps/app0214/www/grec/arxiugrec/sites/all/modules/views/views.module on line 1113.
  • strict warning: Redefining already defined constructor for class gmaps_content_address_fast_filter_helper in /var/www/apps/app0214/www/grec/arxiugrec/sites/all/modules/gmaps/modules/gmaps_content/includes/gmaps_content.views.inc on line 164.
  • strict warning: Declaration of views_handler_field::query() should be compatible with views_handler::query($group_by = false) in /var/www/apps/app0214/www/grec/arxiugrec/sites/all/modules/views/handlers/views_handler_field.inc on line 1141.
  • strict warning: Declaration of content_handler_field::element_type() should be compatible with views_handler_field::element_type($none_supported = false, $default_empty = false, $inline = false) in /var/www/apps/app0214/www/grec/arxiugrec/sites/all/modules/cck/includes/views/handlers/content_handler_field.inc on line 228.
  • strict warning: Declaration of views_handler_sort::options_validate() should be compatible with views_handler::options_validate($form, &$form_state) in /var/www/apps/app0214/www/grec/arxiugrec/sites/all/modules/views/handlers/views_handler_sort.inc on line 165.
  • strict warning: Declaration of views_handler_sort::options_submit() should be compatible with views_handler::options_submit($form, &$form_state) in /var/www/apps/app0214/www/grec/arxiugrec/sites/all/modules/views/handlers/views_handler_sort.inc on line 165.
  • strict warning: Declaration of views_handler_sort::query() should be compatible with views_handler::query($group_by = false) in /var/www/apps/app0214/www/grec/arxiugrec/sites/all/modules/views/handlers/views_handler_sort.inc on line 165.
  • strict warning: Declaration of views_handler_filter::options_validate() should be compatible with views_handler::options_validate($form, &$form_state) in /var/www/apps/app0214/www/grec/arxiugrec/sites/all/modules/views/handlers/views_handler_filter.inc on line 576.
  • strict warning: Declaration of views_handler_filter::query() should be compatible with views_handler::query($group_by = false) in /var/www/apps/app0214/www/grec/arxiugrec/sites/all/modules/views/handlers/views_handler_filter.inc on line 576.
  • strict warning: Declaration of views_handler_relationship::query() should be compatible with views_handler::query($group_by = false) in /var/www/apps/app0214/www/grec/arxiugrec/sites/all/modules/views/handlers/views_handler_relationship.inc on line 145.
  • strict warning: Declaration of views_handler_area::query() should be compatible with views_handler::query($group_by = false) in /var/www/apps/app0214/www/grec/arxiugrec/sites/all/modules/views/handlers/views_handler_area.inc on line 81.
  • strict warning: Declaration of views_handler_area_text::options_submit() should be compatible with views_handler::options_submit($form, &$form_state) in /var/www/apps/app0214/www/grec/arxiugrec/sites/all/modules/views/handlers/views_handler_area_text.inc on line 121.

25 años de Festival: 1976 -2001, Carlos González

1977. Pan y ninots

El 3 de junio, el mismo día que en Roma moría Roberto Rossellini, comenzaba a caminar el Grec 77. La programación se abrió con Joana d’Arc, el matador del cavall blanc, un montaje creado por los combativos Bread and Puppet Theatre y dirigido por Peter Schumann. En el espectáculo se fundía fiesta y denuncia. De ello hablaban los anuncios publicados aquellos días: «El teatro como denuncia y como fiesta: circo, música, marionetas gigantes, acrobacia».

El 3 de junio, el mismo día que en Roma moría Roberto Rossellini, comenzaba a caminar el Grec 77. La programación se abrió con Joana d’Arc, el matador del cavall blanc, un montaje creado por los combativos Bread and Puppet Theatre y dirigido por Peter Schumann. En el espectáculo se fundía fiesta y denuncia. De ello hablaban los anuncios publicados aquellos días: «El teatro como denuncia y como fiesta: circo, música, marionetas gigantes, acrobacia».

El 3 de junio, el mismo día que en Roma moría Roberto Rossellini, comenzaba a caminar el Grec 77. La programación se abrió con Joana d’Arc, el matador del cavall blanc, un montaje creado por los combativos Bread and Puppet Theatre y dirigido por Peter Schumann. En el espectáculo se fundía fiesta y denuncia. De ello hablaban los anuncios publicados aquellos días: «El teatro como denuncia y como fiesta: circo, música, marionetas gigantes, acrobacia». A pesar de que el balance final del Grec 77 no fue demasiado positivo, el espectáculo inaugural sí que fue aplaudido por muchos. Joaquim Vilà es uno de los que lo hizo en el diario Avui: «Pan y ninots. El teatro es tan importante para el hombre como el pan. He aquí el inicio brillante de la Temporada Grec 77. El espectáculo de Bread and Puppet que abre la campaña municipal de teatro es extraordinario y cualquier persona que se interese por el hecho teatral no lo puede ignorar».

La programación de este segundo festival se alargó hasta el 14 de agosto, es decir, el Grec comenzó en plena campaña electoral estatal y se cerró con la formación del primer gobierno democrático de España en cuarenta años. El programa del festival desdoblado en dos escenarios: el del Teatre Grec y el de un puntualmente recuperado Mercat de les Flors lo volvió a firmar la Asamblea de Actores y Directores. Lo integraban poco más de veinte espectáculos. El teatro, a diferencia del Grec 76, dominaba por encima de la música y de la danza. El Grec continúa con la voluntad, firme y decidida, de desempolvar textos silenciados a lo largo del franquismo, condenados al ostracismo, como El labrador de más aire, de Miguel Hernández, que subía a escena el 11 de junio bajo la dirección de Jaume Nadal; la Primera història d’Esther, de Salvador Espriu, elenco de lujo y dirección de Ricard Salvat, y un buen puñado de poetas catalanes que se reunían bajo un mismo Home amb blues, con música de La Locomotora Negra y actores del Grup d’Estudis Teatrals d’Horta y la compañía Teatre de l’Escorpí. La atención a la cultura catalana también es una realidad. El duc Meu. Meu, de Xesc Barceló; Aigües encantades, de Joan Puig i Ferrater, y Rebombori 2, de Jordi Teixidor, son tres de las obras que se presentaron y que contaron con el impulso del Congreso de Cultura Catalana. Un texto clásico, Èdip, de Sófocles, con dirección de Josep Anton Codina, cerró la programación del Grec 77. A pesar de que, como decíamos, el teatro fue la disciplina artística más programada, no faltaron ni la música ni la danza. La actuación de Ovidi Montllor en el hemiciclo de Montjuïc fue un gran éxito.

La complicidad de la crítica teatral de Barcelona fue fundamental en estos dos primeros festivales. La crítica prestó apoyo en todo momento al Grec y a su celebración. De hecho, un grupo de profesionales firmó en 1976 su adhesión al proyecto puesto en marcha por la Asamblea, en una actitud, aseguran los mismos críticos, «que no se ha de entender como una renuncia del crítico a su independencia de criterio, sino al contrario, es esta independencia la que hay que salvaguardar y la que, en definitiva, ha de ser útil tanto en el resto de la profesión teatral como en el espectador». Firmaban el documento, entre otros, Joan-Anton Benach, Àlex Broch, Joan Castells, Salvador Corberó, Gonzalo Pérez de Olaguer, Josep Anton Vidal y Joaquim Vilà.

A pesar de esta sincera adhesión, la crítica no dejó nunca de hacer su trabajo. Y como muestra de ello, la crítica de Lucrècia Borja, el espectáculo que Josep Anton Codina dirigió en el Teatre Grec, que firmaba Xavier Fàbregas en el Avui: «Lucrècia Borja aburrió a la clientela y en la segunda parte el número de espectadores que abandonaban las gradas del Grec y se iban a dormir fue considerable. El jaleo final, con predominio de silbidos, ayudó a más de uno a quitarse el sueño. Y buena noche y tápate. De Lucrècia Borja, la “valenciana universal”, sabíamos tanto cuando entramos como cuando salimos. O sea, bien poca cosa».

En 1977 se realizaron los primeros, y tímidos, balances de prensa, una práctica hoy en día generalizada y que al final de los años setenta todavía era poco habitual. El Grec 77 fue una edición marcada por la situación política y el ambiente que se respiraba en la profesión. «Hay que advertir que la gran diferencia de interés, de vitalidad, de empuje, de público y de proyección entre la temporada pasada y la actual», escribía Jaume Comellas en el Avui. Los motivos los exponía en el artículo «Grec: molta més pena que glòria»: «Bozzo indicó cómo las desavenencias, ya surgidas durante el verano pasado entre las dos asambleas la anarquista y la de postulados políticos digamos más ortodoxos hizo que la fuerza de la profesión como tal para enfrentarse con un programa coherente y con todo el peso de la organización de dos meses de espectáculos quedase disminuida », «solamente un auténtico espectáculo interesante, el del Bread and Puppet. Después, un ir tirando como se podía, con dos sesiones de ballet totalmente indignas, con escasa presencia de la cançó, ningún espectáculo montado específicamente para la campaña el año pasado hubo tres y todos ellos sobradamente suficientes. Todo de una mediocridad extraordinaria». «Y el caso », asegura Comellas, «es grave». Y expone el motivo: «La campaña llevaba este tan desacreditado eslogan de “Un teatro al servicio del pueblo”. Un eslogan nacido hace un año, en un momento en el que estaba tan lejos como ahora del teatro, pero al menos entonces hubo un intento serio de llamarlo, de convocarlo, de motivarlo. Este año, ni eso. Unos millones de todos han servido para unos cuantos sensibilizados a los que tampoco se le ha hecho la boca agua. Y también habrán servido para que la nueva imagen de la Casa Grande pueda ganar prestigio con los veinticinco millones que han aportado a dos meses de mediocridad en el Grec».

Las palabras de Comellas en el Avui iban en la misma línea de las de Treball. También para hacer balance, el órgano del PSUC pedía un artículo al equipo de crítica Cul d’Olla 2: «No hay que decir que el marco político en el que tenía lugar el Grec 77», se asegura,«era diferente del de la experiencia anterior. Ir al Grec 77 no era igual, políticamente, que hacerlo en el Grec 76; ni tenía el mismo sentido. Pero también estaba en el ánimo de buena parte del público destinatario el hecho de que la actual gestión no tenía el sentido unitario o autogestionario que tuvo la anterior campaña. Además, la desunión entre la misma profesión que estaba al frente de la comisión responsable apareció a menudo en el transcurso de la actividad del Grec 77». «El fracaso de este Grec», sentencia Cul d’Olla 2, «no lo tenemos que calibrar solamente en función de la escasa asistencia ni del hecho de que un espectáculo fuese peor que otro, ni tampoco en la opinión de que no se comprende por qué determinados trabajos fueron programados. El fracaso de la actual gestión de la Asamblea de Actores y Directores es tal por haber programado una actividad pública como es el teatro sin un previo debate sobre aquello que ha de ser un teatro al servicio del pueblo».Un balance crítico que acaba haciendo referencia al saldo negativo del Grec 77: «Un saldo negativo no solamente en el aspecto económico, sino también en el terreno de la experiencia, del trabajo, de la gestión y del acercamiento del pueblo al teatro. Y esto es lo que es grave».

En el verano de 1978 las críticas no fueron buenas. Tampoco fueron malas. De hecho, no hubo críticas.Ni críticos, ni compañías, ni actores, ni espectadores... En el verano de 1978 no hubo Grec. Escenarios mudos, gradas desiertas, taquillas silenciosas... La profesión, que durante dos años había permanecido unida como nunca, acabó el Grec 77 dividida. La cohesión desapareció e hizo imposible un Grec 78. Fue necesario esperar hasta el verano de 1979 para volver a ver artistas por Montjuïc.Unos artistas que, desde entonces, no han dejado de visitarnos cada verano.