Palo Alto Barcelona, adaptar el patrimonio industrial a nuevos usos

20 diciembre, 2012 | Insólito

Visitamos Palo Alto, un lugar insólito en nuestra ciudad, paradigma de la recuperación de espacios y un ejemplo de conservación del patrimonio y adaptación a los nuevos tiempos, con una gestión comunitaria a disposición de empresas dedicadas a la creatividad. Está en el Poblenou, concretamente en la calle de los Pellaires, en un antiguo complejo industrial, construido originariamente, a finales del siglo XIX, por el arquitecto Antoni Vila i Bruguera. Como la mayoría de las industrias construidas en aquella época, existe un elemento arquitectónico característico: la chimenea de ladrillos que se levanta en medio del recinto y que, según Santi Errando, director de la fundación privada que gestiona el espacio, fue decisiva para que los primeros ocupantes de Palo Alto bautizaran el lugar con este nombre en memoria de este rasgo tan característico.

En Palo Alto actualmente hay quince empresas diferentes trabajando dentro del ámbito de la creación. Encontramos diseñadores, escultores, fotógrafos, arquitectos, diseñadores industriales y decoradores de renombre. La actividad de este centro se recuperó en la década de los ochenta, cuando una serie de profesionales se enamoró de este espacio, entonces en decadencia, y decidió rehabilitarlo con el objetivo de ponerlo en valor, conservar el patrimonio manteniéndose fiel a sus orígenes y gestionarlo con espíritu de comunidad. Dentro de este recinto industrial rehabilitado se respira un ambiente de paz y tranquilidad que lo convierte en un sitio idílico para trabajar en medio de una isla urbana que pretende alejarse del estrés del día a día. La decoración se ha concebido para recuperar el espíritu inicial del espacio, adaptándolo sutilmente a las últimas tendencias de diseño entre una vegetación muy abundante que nos permite olvidarnos, mientras estamos dentro, de que nos encontramos en medio de Barcelona. Hay un huerto y, también, un restaurante muy recomendable.

¡Te invitamos a dar un paseo virtual por Palo Alto y a que te pases por allí! A pesar de ser un espacio de trabajo, Santi asegura que los que trabajan aquí no tienen ningún inconveniente en que la gente se acerque a curiosear. De hecho, les gusta que la gente lo haga y por alguna razón decidieron no poner ninguna valla ni puerta en el recinto, argumenta mientras pasea por el jardín de las instalaciones de la calle de los Pellaires.