El jardín de la Fundación Julio Muñoz Ramonet, un oasis en la calle de Muntaner

6 julio, 2016 | Actualidad, Barceloneses, Insólito

Bajando por la calle de Muntaner, en el lado del Besòs, entre las calles de Marià Cubí y del Avenir hay una valla de obra y reja detrás de la cual se puede ver un jardín que rodea un edificio de estilo novecentista. Entre los árboles se vislumbra parte de la fachada y de una gran torre cuadrada que sobresale de esta. Es la Casa del Marqués de Alella, que hoy es la sede de la Fundación Julio Muñoz Ramonet, el empresario que, al morir, legó la finca y todo su contenido al Ayuntamiento de Barcelona. El día 5 de junio de 2016 el Ayuntamiento abrió los jardines al público.

La finca tiene la forma de dos rectángulos irregulares unidos por la parte central, que es donde está la casa principal. Junto al acceso por la calle de Muntaner hay un pequeño edificio que era la portería de la finca, y en la parte posterior, con la fachada principal orientada al jardín, pero con acceso independiente por la calle del Avenir, se encuentra la llamada torre. Los edificios fueron proyectados por el arquitecto Enric Sagnier y Vilavecchia y el jardín original fue diseñado por Jean-Claude-Nicolas Forestier, por encargo de Ferran Fabra i Puig, segundo marqués de Alella, que decidió construir su nueva residencia en unos terrenos que tenía en Sant Gervasi de Cassoles.

Sagnier proyectó un edificio de aspecto noble, a cuatro vientos, de planta rectangular y con cuatro pisos y una azotea, transitable a dos niveles, y de la que sobresalen dos torres, una más grande que la otra. El coronamiento de las torres, con barandillas y cornisas, recuerda el estilo plateresco de la arquitectura castellana. Las cuatro fachadas muestran elementos ornamentales, pero destaca la principal, con aberturas enmarcadas por volutas y cartelas de piedra tallada. El cuerpo central del edificio tiene una lonja renacentista de tres arcos de medio punto, con las enjutas esculpidas. Repartidos por las cuatro fachadas hay detalles de carpintería y faroles de forja y cristal.

La torre, que está en el lado de la calle del Avenir, también la proyectó Enric Sagnier y fue construida para Inés Fabra, hija del segundo marqués de Alella. También es una construcción a cuatro vientos, de planta rectangular con cuatro pisos y tiene un estilo más clásico que la casa principal.

En 1945 el empresario Julio Muñoz Ramonet compró la finca a las nietas del marqués y, unos años más tarde, encargó una remodelación del jardín que rodea los edificios. Muñoz Ramonet acumuló una gran fortuna gracias a las buenas relaciones con las autoridades militares franquistas de la época, que le permitieron influir muy decisivamente en la importación de algodón. Durante los años del franquismo Muñoz Ramonet tuvo mucha influencia y presencia social. Llegó a poseer un entramado empresarial importante que tenía la sede central en el Palau Robert. Entre estas empresas se encontraban Can Batlló y los grandes almacenes El Siglo y El Águila. También participó en diversas empresas de la industria textil y en compañías de comercio exterior y de seguros. Llegó a ser responsable de hasta 45.000 puestos de trabajo.

En la década de los setenta comenzó el declive de todo este conjunto empresarial y Julio Muñoz Ramonet se fue a vivir a Suiza, donde murió en mayo de 1991. En su testamento legaba la finca y todo el contenido ―entre otras cosas, varias colecciones y obras de arte― a la ciudad de Barcelona, que no pudo acceder hasta julio del 2013, después de años de litigio en los tribunales con las hijas del empresario. En el mismo testamento establecía la creación de una fundación con su nombre que tenía que hacer posible que la ciudadanía pudiera visitar y aprovechar de manera útil la finca. Este mes de junio la fundación ha abierto al público las puertas del jardín, mientras se sigue trabajando para recuperar algunas obras de arte que debían estar en la finca y que no se encontraron cuando el Ayuntamiento pudo acceder a esta.

El jardín lo encargó durante la primera década del siglo XX Ferran Fabra i Puig al paisajista francés Jean-Claude-Nicolas Forestier, que proyectó varios jardines de la ciudad, como los de Laribal, en Montjuïc, o la parte histórica del parque del Guinardó. En 1956 Muñoz Ramonet encargó su remodelación al paisajista Joan Mirambell i Ferran, que introdujo varios cambios en el diseño original de Forestier.

Originariamente, el jardín tenía una superficie de 4.123 metros cuadrados, pero en 1933 perdió 529, cuando el entonces propietario Ferran Fabra i Puig hizo construir el bloque de viviendas que aún hoy ocupa la esquina de las calles de Muntaner y del Avenir. Según se explica en un panel que hay en el jardín, el diseño original de Forestier “estaba enmarcado por un estanque rectangular con un manantial de agua, unos parterres con rosas rodeados de pérgolas en forma de U y terrazas con escaleras que conectaban los diferentes niveles.”

En la actuación que llevó a cabo Mirambell en los años 1956 y 1957, según se explica en el mismo panel, “creó un juego de desniveles para acercar el jardín a la casa elevando sus laterales. Mantuvo el estanque, pero modificó su orientación y desplazó la pérgola. En la zona ajardinada de la torre de la calle del Avenir, sustituyó la platabanda de flores por una piscina”. En la intervención, Mirambell también introdujo nueva vegetación: césped, magnolias, palmeras de dátiles y cicas.

Hoy, la mayor parte del jardín está frente a la casa principal y se organiza en torno a un gran estanque, con caminos que llevan hacia las escaleras que dan acceso a la casa principal, a la derecha de la cual se encuentra la otra parte de jardín, con un segundo estanque rodeado de una pérgola. Debajo de esta se encuentran varias esculturas de Josep Dunyach y Vicenç Navarro. Repartidas por el jardín hay otras esculturas de Dunyach y de Josep Cañas. Entre la vegetación destacan algunos árboles relevantes: un cerezo de flor, varias magnolias, una livistona, un aguacate y un almez.

Pies de foto: Parte de la fachada del Palacio del Marqués de Alella visto entre algunos árboles del jardín. Autor: JAF. | Las fachadas principal y lateral del lado de la calle de Marià Cubí de la casa principal. Autor: JAF. | Escultura Mujer sentada (1919), de Josep Dunyach i Sala, en el estanque inferior, frente a la casa principal. Autor: JAF. | Estanque superior, con la pérgola a los lados y la torre al fondo. Autor: JAF. | Escultura Confidencias en la playa (1934), de Josep Dunyach i Sala, ante la fachada principal de la torre. Autor: JAF. | Camino que une los dos niveles de jardín. Autor: JAF. | Uno de los salones de la casa principal. Autor. El Digital de Barcelona.