Energía

El modelo energético actual se nutre fundamentalmente del consumo de energía de origen fósil que proviene de fuera de la ciudad. El uso de estas energías es una de las principales fuentes de emisiones de gases con efecto invernadero. La energía generada a partir de recursos locales (renovables y residuales) representa solo el 2 % del total.

Las ayudas públicas a la rehabilitación de edificios y de viviendas incluyen actuaciones para reducir la factura energética y ambiental, usar materiales con baja huella ecológica e impulsar el autoabastecimiento de energía a partir de fuentes renovables locales, mediante terrazas y cubiertas que se conviertan en productores energéticos.

El compromiso de Barcelona es que en el año 2030 se hayan reducido en un 40 % las emisiones per cápita de gases de efecto invernadero (o CO2 equivalente), respecto a los valores del 2005.

Duplicar la generación local de electricidad y reducir, en el 2020, un 9,9 % el consumo de energía, respecto a los valores del 2008.

pel_clima_una_nova_cultura_de_lenergia