Historias olímpicas

Durante los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 ​​sucedieron un buen número de anécdotas significativas. Algunas de ellas fueron pequeñas historias que se convirtieron en momentos icónicos. Otros, grandes momentos que marcaron un antes y un después.

Mandela

Nelson Mandela

Nelson Mandela fue una de las autoridades internacionales presentes en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos. Aquella ceremonia marcó al mandatario sudafricano. Años después, en la película Invictus, Morgan Freeman recreaba cómo Mandela habló al capitán de la selección sudafricana de rugby, François Pienaar, sobre aquellos Juegos: “Recuerdo cuando me invitaron a los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Todo el mundo en el estadio me dio la bienvenida con una canción. En aquel momento, el futuro parecía muy oscuro, pero escuchar esta canción en boca de personas del planeta entero me hizo sentir orgulloso de ser sudafricano. Me permitió esperar más de mí mismo.”

Derek Redmond

Si juntos hemos empezado, juntos acabamos

Una de las escenas más recordadas de las competiciones que se celebraron en los Juegos Olímpicos fue la de las semifinales de los 400 metros lisos. El británico Derek Redmónd tuvo que detenerse varias veces y cayó al suelo con lágrimas en los ojos y con claras muestras de dolor. No quiso que lo ayudaran a levantarse, porque quería llegar a la meta por él mismo, después de meses de operaciones del tendón de Aquiles. Su padre, sin embargo, saltó al tartán, puso el brazo en el hombro de su hijo y lo acompañó hasta la el final. Al llegar a la meta, abrazado al hijo, dijo la que ya es una frase mítica: “Si juntos hemos empezado, juntos acabamos”.

Nou Ordre Mundial

Un nuevo orden mundial

Los Juegos Olímpicos de Barcelona '92 se celebraron en un mundo en pleno cambio. La Unión Soviética acababa de disolverse a finales de 1991, Alemania se había reunificado en 1990, igual que lo había hecho Yemen el mismo año. Yugoslavia había desaparecido y habían nacido los estados de Eslovenia, Croacia y Bosnia-Herzegovina.

Finalmente, Sudáfrica volvía a los Juegos Olímpicos después de empezar las negociaciones que acabarían con el apartheid. Namibia, por otro lado, se presentaba a los Juegos Olímpicos como estado después de haber conseguido la independencia de Sudáfrica en el año 1990.

Derartu Tulu

La unión de un continente

El final del apartheid llevó a una de las escenas más emotivas de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. En la carrera de los 10.000 metros femeninos las atletas Derartu Tulu (atleta negra de origen etíope) y Elana Meyer (atleta blanca de origen sudafricano), obtuvieron el primer y el segundo lugar respectivamente. Su imagen, cogidas de la mano y dando juntas la vuelta al Estadio Olímpico para saludar el público, se convirtió en icónica de un África que estaba cambiando.

Històries Olímpiques

El Dream Team

Una vez la FIBA admitió que participaran en los Juegos los jugadores profesionales de baloncesto, la presencia de la selección de los Estados Unidos se convirtió en todo un fenómeno. El Dream Team, formado por Michael Jordan, Magic Johnson, Larry Bird, Charles Barkley y compañía, consiguió una media de 117 puntos en cada partido y una diferencia media con el contrincante de 44 puntos. En definitiva, un vendaval y un auténtico espectáculo.

Zhang Shan

Caso inédito

La china Zhang Shan ganó la final de tiro en categoría skeet en una competición en la que todos sus rivales eran hombres. No solo consiguió este resultado inédito en la historia de los juegos olímpicos, sino que lo logró con 373 aciertos sobre 375, récord olímpico y récord mundial.

Linford Christie

El velocista de más edad

Cuando el británico Linford Christie ganó la final de 100 metros, se convirtió, con 32 años, en el velocista más mayor que ganaba una medalla de oro.  Christie ya había sido medalla de plata en Seúl 88. 

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